En un cuaderno y una pluma, en contar la historia como la guarda la memoria, como la sintió el cuerpo, como se expresó el alma cuando la vida jugó a estar intensamente viva. He aquí un puñado de tierra andante.
miércoles, 31 de julio de 2013
Pronostico
este camino viejo,
que empezaba a ser seguro,
nunca supo que era el miedo,
no temía a fuertes lluvias,
en lo oscuro caminaba recto,
Hasta que sembraron maleza,
en su campo veraniego,
Ya no olía el campo a abejas,
salieron de huelga en estruendo,
y el paisaje no era ese,
que pintaras en un cuento.
Estudio las estrategias,
se lanzo al blanco ciego,
confiando en el porvenir,
desafiando zamuros negros.
La boca
Después de tanto enconderse,
en cuevas de opresión,
descubriose ante un claro vestibulo,
Alumbrado por tres entradas, o tres salidas.
La primera aprendida a usar,
Una chimenea natural,
liberaba lo que ahogaba,
del smog de la ciudad.
La segunda limitada
por un muelle de marfil,
con inspectores de transito,
educados para infringir,
mas luego cuando fumaban,
ansiofugos articulaban,
la ley que comenzaba a entrar por la casa.
la tercera, predilecta
de los hurones piltrefos,
una canal directa,
hacia un mar revuelto,
que ahogaba y volvía trizas,
a esos prófugos de la brisa.
Es la boca esa via,
que ama,que respira
que degrada y elimina,
y si reprimes, calcina.
Mayra Becerra