jueves, 29 de agosto de 2013

Vision

Quisiera escribir tu cara
Sin que nada le falte,
A la obra de tu madre.
Si tu vieras que mis ojos,
Son pintores del retrato,
De tu mas gallarda pinta.
De tu anhelo incorrupto
De tu boca divertida.
Si, quizas seas una imagen,
Que me engaña,  que espabila,
Me demora en la estacion,
Por un discurso de aprehension.

Tu sabor

A que sabias tu,
Indomable ser,
Antes de sorber de tus labios.
Y que expelias tu,
Hermosa fiera,
Antes de absorber mi memoria.
Y que amas tu,
Labriego fruto,
Que te brinda ese camino,
Tan prodigioso destino,
Para que no estes conmigo.

lunes, 26 de agosto de 2013

Un segundo eternidad.

Como contar que termino,
y  poner  fin a una historia sin hojas,
Decirle a la tristeza que no tiene culpables,
y al sosiego, que el segundero ya marcho.

Ni a ti puedo decirte que fuiste necesario,
el largo segundo que recorriste mi piel,
tantas veces bailamos el mismo escenario,
se hicieron las 12, y luego otra vez,
sin notas, sin fechas, sin ninguna grieta.

Dejas las memorias nadar al soslayo,
Te duchas de fría agua bendita,
y cuentas al mundo tu largo expediente,
saludas a tu novia le besas la frente,
amanece el día, como indiferente.









martes, 13 de agosto de 2013

La llamada

Anduve caminante,
por pasillos deslumbrantes,
donde la sangre chispeante,
desaparece al instante,
y titilan sordos trazos,
se congela mi semblante,
a un lado, muchos gritan,
no impresiona algo importante,
el aprendiz muy soberbio,
olvida que también es de carne,
no importa si esa carne,
tiene un alma invaluable,
y si duele, la vida duele,
es la respuesta al instante...

Yo he sido testigo involuntario,
martillera del enjambre,
a pesar de tener un mapa,
con el tesoro a dos trastes,
Yo surco esta enramada,
me hago sorda a esa llamada.




lunes, 12 de agosto de 2013

Nivel cero

Desde menos 27 grados
escale al nivel cero,
debajo deje mis cursos,
me he cargado mis anhelos,
he dejado congelados,
a mis dioses congeneres.

En este piso,
todo es blanco y todo es negro,
siento miedo, les confieso,
Pero el frío de allí abajo,
no calienta ni con fuego.

He renunciado a vivir,
todo el tiempo bajo cero,
se me nubla la vista,
se me esconde el cielo,
se resecan los labios,
ni entonar palabras puedo.

Acá en la superficie,
me doy cuenta cuanto peso,
y cuan pesada era la carga,
de la maleta sin riesgos.