viernes, 26 de diciembre de 2014

Silencio

Silencio,
Bajale el volumen a la conciencia,
cierra la pupila a la moda,
Ocluye tu oido izquierdo,

y nunca te detengas,
El pensamiento reiterante es tu peor enemigo,
Haz bailar tu sedimento,
Hazlo compartir, contagiarse.

Asi que silencio,
a tus miedos,
Silencio al estereotipo,
Silencio al pasado,

Cuando encuentras el silencio,
escuchas lo que verdaderamente importa.


May.

lunes, 15 de diciembre de 2014

La llorona.

Dia por medio,
la Llorona,
combina una lagrima con sonrisa,
y justo al otro,
se duerme con un halo tenso,
en cada uno de sus ojos.


Dia por medio,
La llorona,
disfruta el dia de sacrificio,
y justo al otro,
no despierta,
sueno continuo sin sueno.


Dia por medio,
La llorona,
no quisiera llorar mas,
Daria todo por prolongar,
el dia por medio,
de impresionables ojos y boca de media luna

May.

A ti, hace un tiempo.

Hola,  he empezado a escribirte hoy por una sugerencia que me han hecho, muy a pesar de mi fobia a los consejos, me pareció sabio hacerlo, porque si bien entiendo que me amas y te amo, hay algo que no está fluyendo.
Quiero que sepas, ante todo, que  comprendo; tus insomnios, tus enojos, tu interno sufrimiento por mis intentos de salir corriendo de la vida que llevo.
Mi menester,  es explicarte lo que no puedo conversar porque no me puedo conectar contigo, con esa parte del espíritu del hombre que se ilusiona, que falla, que alguna vez soñó, que desacierta, que cae.
No soy muy objetiva, si bien parece que acierto en los exámenes, que cumplo las metas, pienso todo cinco mil veces,  le busco siempre el lado malo, no me siento asertiva en mis pasos, ni contenta con ellos, veo tanto el que dirán, que termino sintiendo que los pasos no son míos, que las metas no las he logrado yo, desconfío de mi sombra más que de la tuya o la de cualquier otro, y es tan triste sentirse así,  que cualquier paso que doy me da miedo, aunque todo el mundo lo vea muy iluminado.
Estos días  he buscado la razón, la causa a todo esto, y aun no la se, creo que no aprendí nunca a tomar decisiones, a sentirme contenta de lo que soy, a arriesgarme a hacer algo que los demás vean mal hacer.  No en todo soy así, pero en lo que tú puedes ver lo puedes encontrar.
No ando buscando culpables, porque es obvio que la enjuiciada es la culpable, son 27 años, no ando buscando culpables, ando buscándome, creo haberme perdido, quizá desde que tengo memoria.
Lo único que logro encontrar es que nada lo elegí yo, pareciera que me eligió a mí, que todo en mi vida ha cursado a menester del viento y yo me he dejado llevar… y ha sido un mal uso de mi libertad.
Y lo poco que he elegido en mi vida, tiene resultados desfavorables, así que me tranco,  me guardo en mi cuarto y me da miedo enfrentar todo eso que  va construyéndose en mi vida, sin que alguna vez llegara a desearlo  en demasía.
Quizá pensé, que tras haberme dado cuenta de esto, podía darle un  nuevo curso a mi vida, encontrando aquello que me gusta y haciéndolo. Quizá soñé demasiado  pero he leído y he conocido tanta gente que se despega un poco de la tierra, de los amarres  y consigue ser feliz.
Bien lo que ocurrió, fue un pequeño intento por salvarme de ese viento que me ha conducido hasta aquí sin pedirlo, sin desearlo. No lo siento como tú, como un privilegio, jamás lo veré así, comprendo también que no soy millonaria, que estoy vieja y tengo responsabilidades, y que tú no vendrás como superman a resolverlas por mí.
Quizá he tenido una vida apacible, frente a la tuya, desconozco tus quehaceres de la juventud, pero te pido que no la compares, solo mírame, trata de entender lo que me sucede desde  muy dentro.

 Quizá soy mala escribiendo, quizá la música que escojo otro diga que es basura, pero me gusta escribir, me gusta mi música, me gusta leer literatura, me gustan los idiomas, me gustan las humanidades, me gusta lo que hace feliz a la gente, tanto como que me gusta lo inexacto y no creo  en lo exacto de las ciencias.
No estoy muy segura, como te he dicho: -  ahora no estoy segura de nada- que no pueda vivir de eso que me gusta, ya ves que en estos tiempos hay gente teniendo éxito por cada cosa que se le ocurre, que nace de su ingenio.

Tengo  unas expectativas que cumplir, pero también quisiera alguna vez cumplirme a mí. Quizá todavía no es el momento, pero independientemente de lo que ocurra, solo quiero que me entiendas, que  puede que yo no esté allí mentalmente y que lucho con las fuerzas que no tengo para que no se note.

May 2013

Carta a mi familia

Carta  a mi familia.

            No existe una palabra que me permita definirlos  familia, seguramente si estuviera frente a ustedes, no sería capaz ni de pronunciar una letra y mi mudez se vería acompañada de innumerables lágrimas y mi visión nublada por un apelotonamiento de recuerdos.
Decir que los amo a viva voz se me hace casi imposible, se genera una fuerza poderosa dentro de mí, que me quita el habla y mi cuerpo se desespera por expresarse de alguna manera, y ahí aparecen ellas, unas gotas de cristal  del ángulo interno de mis ojos, queriendo robarse el escenario.  Los actores de reparto que comparten mi escenario lo saben,  y ustedes familia aún más, porque ese locus, llámese grupo de genes que se transmiten completos sin dividirse,  paso completico por cada uno de nosotros.
Sí, los Becerra, esos de quien siempre los malintencionados niños y no tan niños se burlan en las esferas cotidianas por su similitud con el nombre de una especie de bovinos, son mi piedra angular, el punto infinito de mi curso finito por este mundo.  Somos ocho y este año seremos nueve con la llegada de la princesa Victoria Sofía para dar el toque inolvidable a  las fiestas de Elorza, aunque tendrán que celebrarse  en Roma, por un antojo del destino.
Pues bien, como venía contando  ya somos ocho y casi nueve, y ese locus que cada uno tiene inmerso en su genoma, no contiene elocuencia, ni avidez para las conversaciones, todos tenemos habla pegado pero cuando alguien nos pide hacer una llamada, somos los primeros en ceder el teléfono para el servicio de esos apoderados del lenguaje oral.  Gracias a la tecnología de las conexiones, compartimos un hobbie que nos mantiene unidos: el amor y el gusto por la escritura, somos unos escritores de la nueva era, llámese autores de millones de mensajes de texto. Tenemos en Whatsapp un grupo y no hay día que esté inactivo, y si ese día llega, algo muy malo nos estaría pasando, como incluso nos pasó, por un antojo del destino, como solíamos verlo en principio.

Estamos equidistantemente lejos, mi cuñada Caterina y las Victorias en Roma, mi hermana Vane “la ciudadana del mundo” se encuentra gozando de parte de Latinoamérica en compañía de su novio Marcos; Mi Hermano José, mi sobrino Lino Alejandro, mi padre y mi madre  en Barinas, insistiendo en la tierra que nos vió nacer, mientras yo fui esa becerrita que quiso ser un pez,  y decidió vivir rodeada de mar, en la Isla de Margarita.

A veces – mentira - casi siempre, siento una inmensa necesidad de estar junto a todos ustedes, reunirlos como si de una navidad se tratase,  sin una excusa en particular, pero la mente cae de nuevo en las aguas del Mar caribe, y el Aeropuerto Internacional Santiago Mariño hace imposible la ruta factible - de tratarse de otro país - de ir cualquier día a comprar un boleto y  amanecer en casa, con Princesa Guillermina, la única perra que obedece mis órdenes.  Pienso entonces en un escape por Ferry  hasta Puerto La Cruz, pero las carreteras de oriente que conducen hacia el centro e interior del país son como las guillotinas y precipicios que debe atravesar Mario Bros en su camino al Castillo y me toca respirar profundo y practicar Zazen, con el único fin de ponerme un paso al frente y no tomar esas impulsivas decisiones que arriesgadamente podrían causar  una ausencia definitiva de mi paso por este maravilloso andar.
Gracias al Señor, mis padres siempre tienen una excusa objetiva para venir a visitarme y el encuentro siempre es casual, un abrazo corto pero sincero, como si nos hubiésemos visto ayer, pero no quepa la duda amigos que mi alegría es inmensa y se mantiene así hasta que llega el momento de partir, y el  mundo conspira y el paisaje se torna sepia, acto para toda clase de duelo como si posiblemente no los pudiera volver a ver, y se congelan mis cuerdas vocales y el alma se agrieta para volver a dejar salir esas protagonizantes lágrimas.
Estamos completos, bueno a pesar que siempre queda la silla vacía esperando a mi novio, que siempre nos echa el carro en cada encuentro familiar, e incluso estando sola, pues aún no se digna en llegar.  Y si no está ninguno, yo los revivo uno a  uno en un desayuno espléndido con caldito de papa y arepas y a lo lejos la canción  “me gusta la palabra libertad” de José Luis Perales; Linito pidiendo siempre a su abuela su huevo frito con arepa, Vane la flaca comiéndose 3 y 4 arepas sin engordar un gramo, papá contándonos del efecto calórico de los alimentos, José como buen llanero comiendo Carne Frita, mamá comiendo de pie  para que la comida le engorde  las piernas como le decía la abuela, en ese momento ya la princesa Victoria ha comido porque le sirven antes de ponerle huevo al caldo, siguiendo sus normas de ablactación y la Reina Caterina  pidiéndole a mi hermano un vaso de agua y que le rellene las arepas, mientras  yo, que aparte de comer solita, me dedico a extasiarme con mis hologramas memoriales.
Como creo le suceden a todas las familias, el año pasado vivimos fuertes momentos, frente a la recién diagnosticada Leucemia de mi sobrina Victoria, mi hermosa princesa quien en aquel momento sólo contaba con 10 meses de edad, sin duda alguna, el momento más paralizante que nos ha tocado experimentar  y así de ipsofacto, mi vida, quien solía ser una eterna búsqueda de razones para existir, me clavo dos palillos en cada párpado para que no me perdiera ni un segundo de la magnitud de caminos, colores, olores, sabores y sin duda sinsabores que este corto recorrido de 25 años  habían preparado para mi despertar al mundo tal cual es.
Esa noticia, que llegó un 10 de noviembre de 2011 a mis oídos por la voz taciturna de papa, no abrió la llamarada de mensajes del grupo familiar en días, fue un silencio petrificante, que hizo emerger de mí, los versos más tristes pero a la vez tan descubridores del amor más inmenso que no sabía que podía sentir,  una fuerza bruta capaz de hacer cualquier cosa para mantener a la princesa de la casa con nosotros. Mi niña de leche la hice llamar y comprendí que este vuelo nos estaba pasando a nosotros, que no tenía los brazos de ustedes  para soportar el aterrizaje y supe el impresionante valor de un abrazo de mama, papa y hermanos, esta pececita estaba a 1000kms de distancia, y debía componerse, debía hacer algo, la sangre llamaba y contra todo habitual mal pronóstico de los aeropuertos venezolanos, contra toda farmacia carente de los medicamentos que necesitaba mi niña, transfusiones de sangre A negativo, fueron dándose las cosas, y ya no estaba sola, esa fuerza que me guiaba, hacía que aparecieran boletos de donde no hay en épocas decembrinas, quimioterápicos descontinuados y una multitud de manos amigas que me hacían llorar de regocijo y confianza en la vida. Hubo sin duda, momentos rudos, donde Victoria pasaba semanas sin probar bocado, sin levantarse de su cuna y su sangre azulita no se dejaba ver ante los médicos ni enfermeras para poder recibir sus medicamentos intravenosos, y ardía en fiebre y su piel  se tornaba de un lábil papel, momentos en que la familia se unía en un solo abrazo, y se levantaba nuevamente todas las mañanas a intentar hacer un plato que la nena quisiera comer, un juego que despertara esa mirada picara y maravillosa que solía tener, y al mismo tiempo cumplir con la ilusión de la navidad y la llegada  del niño Jesús para Lino Alejandro, de 4 años de edad, que le encantaba ir a visitar a la nena al hospital, pues todos los días iba San Nicolás a dejarle un presente. El resto del escenario, eran creyentes haciendo cadenas de oración, médicos transformados en ángeles, apoyo desde todos los puntos de este globo terráqueo. Ese día conocí la Humildad, la sencillez y el valor de un gesto, a estar agradecida de cada mínima gran cosa que nos sucedía a diario y la tristeza se disipaba y mi búsqueda eterna llegaba pues me encontraba alerta y allí estaban nuevamente las revoltosas lágrimas expresando que este recorrido nos mantendría aún más unidos.
Hoy creo que ese amor familiar hizo que mi nenita se levantase, que haya cumplido sus 2 anitos y que este en casa de alta temporal tras arduos momentos postransplante de aquellas células madres cuya copia más fiel, se le otorgan a nuestro superhéroe  Lino Alejandro, y Por eso yo les dedico estas letras a mi única razón, mi familia, hasta que en compañía de ese novio que vive en el eterno juego de las escondidillas, salga y me permita traer al mundo los más hermosos becerritos, y sólo podré enseñarles una cosa, el amor por la familia.

May 2011

jueves, 11 de diciembre de 2014

El IP

Que emoción de dejavú,
Reconocerlo entre vuelo de pájaros, 
Desde su juicio tan cautivo.
Muchos sueños ida y vuelta,
Por la misma onda magnética.
Una robótica constancia.
tarde me chispeó.
Cuando la verdad despierta, 
Se humaniza el robot,
Se devuelve cada sueño, 
A su punto de salida.
Volvemos a la frecuencia 
Donde solo hay emisión, 
Que distancia la de ahora,
Que se fue la conexión. 

May

sábado, 6 de diciembre de 2014

Sueno al agua

Hoy soñe, mientras entraba a la ducha,
que me desvestía de ansiedades,
restaba prendas, titulos y
ego a mi peso,
El agua escurría los temores,
Enjabonaba el pasado,
Dejando limpios los buenos,
y al desaguadero los malos recuerdos,
Con champu deshacía rencores,
Como un suave cabello,
acariciaba los triunfos ajenos,
que al final comparte conmigo el universo.
Me seque al sol del pretermino verano,
Caminando ingrávida percate,
el silencio de la siempre bulliciosa calle,
al cruzar la esquina de la iglesia roja,
Un hombre con cafe en mano,
En la otra una cobija,
me bajo a la tierra buena y me arropo hasta el fin.


May