Ocurrió al fin! agotaste al presente,
Hasta este punto del camino lo acompañas,
Abierta está la ventana al aire oxigenado,
No me persigue tu perfume,
No tengo tiempo para tus largas historias,
Tu eterno cabello negro será,
no lo veré platinarse,
Con el paso de los años,
Tu inalterable batuta,
Junto a...
Mis insaciables cadenas
Y esa mendiga entrega,
Se han vuelto sólo un roído poema.
En un cuaderno y una pluma, en contar la historia como la guarda la memoria, como la sintió el cuerpo, como se expresó el alma cuando la vida jugó a estar intensamente viva. He aquí un puñado de tierra andante.
miércoles, 26 de noviembre de 2014
lunes, 10 de noviembre de 2014
Fenomenos.
En esta tierra sucedida,
El hombre no encuentra tregua,
Al proceder de la naturaleza.
A menudo caen rayos,
de claridad secunda.
Otras tantas trae tormentas,
a alborotar las pestes,
a esgrimir dolencias.
La mejor de las presencias,
Se las trae el viento,
Ruidoso, aquieta voces presunciosas,
Celoso, espanta cabellos y corre lagrimas de fortaleza.
Temerarios son los temblores,
matan los miedos y las costumbres,
Desorden de las sienes,
cohabitares del desastre.
De cierta manera,
la tregua esta mediada,
Por impetu de grandeza,
no ha sido consensuada.
El hombre no encuentra tregua,
Al proceder de la naturaleza.
A menudo caen rayos,
de claridad secunda.
Otras tantas trae tormentas,
a alborotar las pestes,
a esgrimir dolencias.
La mejor de las presencias,
Se las trae el viento,
Ruidoso, aquieta voces presunciosas,
Celoso, espanta cabellos y corre lagrimas de fortaleza.
Temerarios son los temblores,
matan los miedos y las costumbres,
Desorden de las sienes,
cohabitares del desastre.
De cierta manera,
la tregua esta mediada,
Por impetu de grandeza,
no ha sido consensuada.
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