En un cuaderno y una pluma, en contar la historia como la guarda la memoria, como la sintió el cuerpo, como se expresó el alma cuando la vida jugó a estar intensamente viva. He aquí un puñado de tierra andante.
lunes, 9 de septiembre de 2013
De Nuevo
Nuevo
Cuando el amor querido diviso frontera,
Volví a casa, encontré abrigo,
y tus ojos prendidos.
Sabia era grave,
este grato encuentro,
y evite mirarte, suprimí el deseo,
y seguí mi vida, sabiéndote nuevo.
Pero tu me hablaste,
yo voltee a mirarte,
me prendió tu boca, de muchos deseos,
Para que lo niego,
te amo de nuevo.
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