Se baten intranquilos estos cenizos días.
Como si chasquidos despertaran lo sentido.
Gota a gota, a ras del suelo, tocando los lamentos,
Se levantan las voces que mudas cayeron.
Se respiran jadeantes estos enaguados días.
Como el caminar cansado del trota-mundo en desamparo,
Como máquina fundida, negada a fraguar.
La única majada,
Una tienda campana que resuena soledad.
May.
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