Debo callar lo que a nadie incumbe.
Ya he gritado, ya he contado, ya he pedido ayuda.
Soy tan pésima aceptando y obedeciendo consejos.
Así que debo callar esta vez,
es el menester.
El agradecimiento que ofrezco a mis amigables yunque, estribo y martillo.
Se han gastado montones de energía dandome direcciones
e igual siempre me pierdo.
Hoy, por esquivar consejos
me encuentro varada en el sur del mundo,
y cada vez tengo mas dedos y menos amigos.
Ahora, sin culpas ni disculpas
levanto mi copa de cerveza frente a la patagonia,
el costo de haber entendido, son unos cuantos pesos, 31 km y la perdida de otro ser querido.
Tenia razon la astrologia,
la luna llena y la temporada de eclipses,
tenian que llegar los cambios.
Cuando germine la cebada,
cuando vuelva el olor a miel,
cuando me arrodille ante Dios otra vez,
se derrita la nieve
o deje de llover,
yo contaré la historia de revés.
Patagonia argentina
Mayra Becerra
14/06/2018
Gracias por expresarte.
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