Una nueva abejita
se ha integrado al panal,
y ha colmado de miel,
su valioso hogar.
La sentí venir,
desde hace tantos anos,
con la llegada del sol,
pude conectar los cabos.
Era ese olor a miel,
al recorrer los campos,
de tierra gocha y llanera,
fértil hasta en los charcos.
Que alegría encontrarle,
entre el presente y pasado,
Creer en sus senales,
aclara mi ser campechano.
Tu tan pequeñita,
Guardando una inmensidad,
Solo puedo aconsejarte,
úsala en volar y brillar,
Endulza toda la brisa,
Persigue tu sonar.
A mi pequeña Clara y Brisa Clarissa
Mayrale Becdur.

(y)
ResponderEliminar