En un cuaderno y una pluma, en contar la historia como la guarda la memoria, como la sintió el cuerpo, como se expresó el alma cuando la vida jugó a estar intensamente viva.
He aquí un puñado de tierra andante.
lunes, 1 de febrero de 2016
Palomas mensajeras.
Duramos 50 semanas.
Contra distancia,
a velocidad,
como palomas mensajeras,
empecinadas en volar.
una vuelta dimos al sol,
Durante la órbita.
Sostuve que te quiero.
Agradezco tus alas,
me nutrieron.
El disparo de tu herida,
descargó esta historia,
Desangró la ilusión.
Mi adiós, una bandera blanca,
que pide parada en la siguiente estación
donde trabajen las piernas
y descanse el corazón.
Me perdono si te agredo,
si aterrizas te espero,
La sonrisa en espejo,
el desenlace que deseo.
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