amarra de una querencia,
De ella, cuelga mi peso,
Cuánto soportan mis manos,
Sumado a las expectativas,
de los que miran y aguardan.
Nacida en tierras llanas,
escalo lento las altas montañas.
cuesta callar el pensamiento que guía,
A la grávida caída.
Dos dimensiones,
una que no consigo,
otra que no sostengo,
y lo que me inunda,
lo diagnostico, es miedo.
Pero aprendiendo mis palmas,
Van reparando sus llagas.
Inevitable el devenir,
time out, no se puede pedir,
ni del nocaut huir.
Y entonces qué hacemos?
Propulsamos los deseos
o a la ansiedad de lo incumplido,
Volvemos?
En busca de la cuña fértil,
sigo apretando fuerte.
De lo que ahora estoy segura,
es que no habrá alivio ni cura,
May.
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