Desde menos 27 grados
escale al nivel cero,
debajo deje mis cursos,
me he cargado mis anhelos,
he dejado congelados,
a mis dioses congeneres.
En este piso,
todo es blanco y todo es negro,
siento miedo, les confieso,
Pero el frío de allí abajo,
no calienta ni con fuego.
He renunciado a vivir,
todo el tiempo bajo cero,
se me nubla la vista,
se me esconde el cielo,
se resecan los labios,
ni entonar palabras puedo.
Acá en la superficie,
me doy cuenta cuanto peso,
y cuan pesada era la carga,
de la maleta sin riesgos.

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