martes, 25 de junio de 2013

Tu espejo, mi cara

Te olvidaste en definitiva,
De la caricia tierna y la palabra conciliadora,
De la boca enlazante y una pierna tejedora,
De mi mirada feliz al ver atravesar la calle,
a tu esencia morena en mis pupilas brillantes.

Espero me encuentres entre todas las mujeres,
Y  sean tus ojos los que luz emitan,
los que rocen, los que labren; el que obres y no danes.
No llores su tierra fertil,
No regreses al difunto, aunque bien sea cierto, que te amo hasta lo injusto.
Yo no quiero, yo no espero, ser el recuerdo triunfante.

Te aseguro que mi cara, solo es nariz, boca y ojos,
Un arsenal de repuestos caminan esperando un foco,
No repitas el perfume, embriangante que olfateaste,
En el tronco que paseaste desde la  boca a los alpes,
y hasta el volcan que una vez erupcionaste.

Ya no recuerdas mi cara,
Basta con que al espejo te alcance.

Mayrale becdur.

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