Mi musita de leche,
Minerva en ejercicio,
Preguntando me encuentro al mundo;
el arrojo de este hechizo.
De dónde has llegado?
Con Tus ojos profundos;
Profundo caímos,
Con tu risa picara;
levitamos, revivimos,
Con tu esencia tan pura;
Purificas el camino,
Tan livianita e ingravida;
respondes la embestida;
nos complace tu ulterior alivio.
Confiando en el futuro,
gratificamos el plan infinito,
Que dios dispuso,
Para ti, mi angelito.
Contigo supe cuan lindo,
Es amar y qué divino!,
Este sentimiento aguerrido,
Herencia de animales sin caninos, dotados de colmillos
luchando con tu sangre,
aprendices volvieronse tus amantes,
Qué vida tan inefable!
Eres hija nuestra y Nuestra gran maestra.
Mayra becerra enero 2012
No hay comentarios:
Publicar un comentario