domingo, 5 de enero de 2014

Tierra andante

Tiene un puñado de tierra,
que a diario ilumina el sol,
con témperas va pintándose,
un mar a su alrededor.
El tiempo colmó de valles,
su sinuosa extensión,
Dos montañas escalables,
Siete cuevas franqueables,
Cuenta un sabio explorador.
Se dió libertad por nombre,
Este paisaje de fiesta,
no tiene llave esa puerta,
Pasa solo quien conexa,
con su lenguaje de pecas,
herencia de su madre tierra.
Terremotos han pasado,
por esa tersa silueta,
son como fallas, grietas,
De cicatrices cubiertas.
Solo a uno le ha mostrado,
Su interno magma ardiente,
es a ese fiel ferviente,
a quien invita ser propulsor,
de su amante corazón,
de su baldia tierra andante.

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