La mirada y la empatia,
Dulce espera acontecida,
Contrajo nupcias ilegitimas,
con danza clandestina.
El misterio del inicio,
con astucia y maleficio,
propicio derrote facticio,
al encontrar arte en el oficio.
La facie masculina,
con herencia pinguina,
a una espalda incomprendida,
hizo sentir consentida.
Y con la sangre de cristo,
el cuerpo se rindio,
al albedrio del instinto.
Picantes sorpresas,
para una boca grieta,
desde la extincion de los pinguinos,
hay solo piedras negras en el camino.
Mayrale Becdur.
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